VI COPA DE EUROPA 1960/61: BENFICA - BARÇA , 3-2
De José del Olmo
Un nuevo país se incorporó definitivamente a la Copa de Europa, Noruega, con lo
que eran solo cuatro las federaciones que no enviaban a sus campeones a la
máxima competición internacional. Precisamente esta temporada de 1960/61 se
organizaba también la I edición de la Copa de Europa de Clubs Campeones de
Copa, aunque dependiendo del comité organizador de la Copa Mitropa, donde
participaron tan solo diez equipos. Por su parte el CF Barcelona volvió a
participar simultáneamente en la Copa de Europa de Ciudades en Ferias.
Desarrollo:
Se
mantuvo el formato de la edición anterior, con una primera ronda para conformar
los octavos de final de la que quedaba exento el vigente campeón, el Real
Madrid CF, junto a otros equipos elegidos por sorteo.
En el
caso de empate en el global de una eliminatoria se tenía que jugar un partido
de desempate en un terreno neutral acordado por los dos rivales.
Eliminatoria
previa> CF Barcelona: K Lierse SK (Bélgica)
De
nuevo el CF Barcelona debía jugar la ronda preliminar. Esta vez la categoría
del rival iba más de acuerdo con lo esperado a estas alturas de la competición,
el K Lierse SK, sorprendente campeón de Bélgica.
Los
azulgrana mantenían básicamente la misma plantilla que el año anterior con la
importante novedad del cambio de entrenador: el serbio Ljubiša Broćić sustituyó
a Helenio Herrera, que marchó a Italia.
Partido de
ida:
Resultados
previos:
CF
Barcelona:
11/09/1960
Liga Jornada 1
Atlético Bilbao – CF
Barcelona 0-2
18/09/1960
Liga Jornada 2 CF
Barcelona – Real
Valladolid 2-0
25/09/1960
Liga Jornada 3 Real
Betis – CF
Barcelona 1-3
K Lierse SK:
25/09/1960
Liga Jornada 4 K
Lierse SK – Daring
Club 2-4
El
arranque del CF Barcelona en la Liga era óptimo, aventajando ya al Real Madrid
en dos puntos, dada la derrota blanca en el Metropolitano. Frente se presentaba
un Lierse SK que en los pocos partidos que llevaba ya daba claras señales de
que no iba a renovar su título liguero. Figuraba en 13ª posición con dos puntos
y ya estaba a seis del primero.
28 de
septiembre de 1960
Barcelona,
estadio de CF Barcelona, 42000 espectadores.
Árbitro:
Giuseppe Adami (Italia).
CF
Barcelona, 2; K Lierse SK, 0.
Goles:
1-0 (47′) Czibor. 2-0 (75′) Suárez.
CF
Barcelona: Antonio Ramallets; Francisco Rodríguez «Rodri«, Jesús Garay, Sigfrido Gracia; Martín Vergés,
Enrique Gensana; Laszlo Kubala, Evaristo de
Macedo, Sándor Kocsis, Luis Suárez, Zoltán Czibor <entrenador: Ljubiša
Broćić>.
K
Lierse SK: Maurice Baeten; Walter Bogaerts, Robert Willems, Leo Thys; August
Baeten, Frans Van Dessel; Frans Valkenborg, Wim Mertens, Frans Van Roosbroeck,
Frans Vermeyen, Aloïs Goossens <entrenador: Albert d’Hollander>.
Fue un
partido de absoluto dominio local ante el planteamiento ultradefensivo
visitante. Los belgas aguantaron la primera parte gracias a su ordenada defensa
y a la falta de intensidad del CF Barcelona que fue despediciando las ocasiones
que provocaba más que por el buen juego por la superiroridad técnica de sus
hombres, incluido un tiro al poste de Suárez. La segunda parte se diferenció de
la primera en que el balón llegó dos veces a las redes belgas. No insisitó
excesivamente el equipo barcelonista, limitándose a controlar el juego y
tratando de encontrar el gol con una delantera no tan acertada como en otras
ocasiones. El CF Barcelona sacó 27 corners.
Opinión
de los protagonistas:
Ljubiša
Broćić: «El Lierse, desde el principio al final jugó a defenderse, a destruir
juego, renunciando a la posibilidad de la victoria».
Albert
d’Hollander: «El Barcelona nos goleará en Bruselas, lo queno ha hecho aquí,
porque nosotros nos veremos obligados a atacar».
Partido de
vuelta:
Resultados
previos:
CF
Barcelona:
02/10/1960
Liga Jornada 4 CF Barcelona – Real
Santander 2-0
Con
solo un partido de Liga de por medio, el CF Barcelona se desplazó a Bruselas.
El Lierse SK cambió su estadio por el del RSC Anderlecht para conseguir una
mejor taquilla ante la expectación que provocaba el campeón español entre el
público belga.
5 de
octubre de 1960
Bruselas,
Émile Verse, 30000 espectadores.
Árbitro:
Giulio Campanati (Italia).
K Lierse
SK, 0; CF Barcelona, 3.
Goles:
0-1 (7′) Villaverde. 0-2 (22′) Evaristo. 0-3 (77′) Evaristo.
K
Lierse SK: Maurice Baeten; Waklter Bogaerts, Robert Willems, Leo Thys; August
Baeten, Frans Van Dessel; Frans Valkenborg, Wim Mertens, Frans Van Roosbroeck,
Frans Vermeyen, Aloïs Goossens <entrenador: Albert d’Hollander>.
CF
Barcelona: Antonio Ramallets; José Pintó, Jesús Garay, Sigfrido Gracia; Martín
Vergés, Enrique Gensana; Enrique Ribelles, Sándor Kocsis, Evaristo de Macedo, Laszlo
Kubala, Ramón Alberto Villaverde <entrenador: Ljubiša Broćić>.
La
previa al encuentro trajo la lesión de Tejada por rotura fibrilar en el
entrenamiento. Lo que no sabía el CF Barcelona era que el rival no iba a ser
exactamente el Lierse SK y que la anunciada victoria acarrearía más problemas
que alegrías. Tras el lógico primer gol de Villaverde, llegó la lesión de
Kubala, al que se le reprodujo el dolor de ciática y abandonó el campo a los 10
minutos de juego. Las esperanzas locales acabaron de difuminarse con un
trallazo de Evaristo desde 30 metros. En la segunda parte Kocsis ya mostraba
que estaba lesionado, otra rotura fibrilar, lo que obligó a Ribelles a
incorporarse a la media. Evaristo volvió a marcar dejando más evidente la
superiridad del equipo español ante el belga.
Opinión
de los protagonistas:
Albert
d’Hollander: «El Barcelona ha demostrado que tiene grandes jugadores».
Ljubiša
Broćić: «Ahora me preocupan más los lesionados y las bajas».
De
entre todos los resultados globales destaca la eliminación del campeón italiano
que no supo defender un 2-0 de la ida ante el CDNA de Sofía. También llama la
atención que tres equipos escandinavos accediesen a la siguiente ronda. Las
eliminatorias, en principio, más igualadas se resolvieron con claridad a favor
del SL Benfica y del Ujpesti Dosza. El resto confirmó a los favoritos, siendo
la diferencia más amplia la conseguida por el Stade de Reims.
Octavos de
final> Real Madrid CF (España) – CF Barcelona (España)
La
bomba saltó en el sorteo de octavos de final. De nuevo se cruzaban los dos
equipos españoles que en la edición anterior protagonizaron una eliminatoria
decisiva.
Partido de
ida:
Resultados
previos:
Real
Madrid CF:
16/10/1960
Jornada 6 Real Madrid –
Sevilla
CF 1-1
23/10/1960
Jornada 7 Granada CF –
Real
Madrid 2-3
06/11/1960
Jornada 8 Real Madrid –
Atlético Bilbao 3-1
CF Barcelona:
19/10/1960
C Ferias 1/16 v CF Barcelona – Ciudad de
Zagreb 4-3
23/10/1960
Jornada 7 Elche CF – CF
Barcelona 2-1
06/11/1960
Jornada 8 CF Barcelona –
RCD
Español 4-1
El CF
Barcelona estaba empezando a manifestar una serie de problemas en sus jugadores
que afectaban ya a sus resultados. El equipo no alieneaba a sus mejores hombres
por diversos motivos ni recuperaban la buena forma por haber sobrecargado el
calendario al participar simultáneamente en la Copa de Ferias. Evaristo y
Kubala fueron dudas hasta última hora. En la liga española había cedido el
primer puesto al Real Madrid, que se presentaba favorito a este doble
encuentro.
9 de
noviembre de 1960
Madrid,
estadio Santiago Bernabeu, 85000 espectadores.
Árbitro:
Arthur Ellis (Inglaterra).
Real
Madrid CF, 2: CF Barcelona, 2.
Goles:
1-0 (3′) Mateos. 1-1 (27′) Suárez. 2-1 (33′) Gento. 2-2 (87′) Suárez de
penalty.
Real
Madrid CF: José Vicente; Enrique Pérez «Pachín«, Marquitos Alonso, Pedro
Casado; José María Vidal, Luis Del Sol; Jesús Herrera, Enrique Mateos, Alfredo
Di Stéfano, Ferenc Puskás, Francisco Gento <entrenador: Miguel Muñoz>.
CF
Barcelona: Antonio Ramallets; Francisco Rodríguez «Rodri«, Jesús Garay, Sigfrido Gracia; Martín Vergés,
Enrique Gensana; Ramón Alberto Villaverde, Evaristo de Macedo, Sándor Kocsis, Luis Suárez,
Zoltán Czibor <entrenador: Ljubiša Broćić>.
Una
primera parte trepidante con gol de salida para el Real Madrid tras escapada de
Gento. El empate llegó en un tiro libre en el que Luis Suárez colocó el balón
por el hueco dejado por Di Stéfano en una barrera desajustada, pero inmediata
respuesta de Gento. Durante la segunda parte, con lances de juego duro, el Real
Madrid dominó gracias a la posición de Del Sol como centrocampista frente al
orden defensivo del CF Barcelona donde destacó Ramallets. Al final saltó la
jugada polémica por el penalty que señaló Arthur Ellis. La prensa madrileña
reclamó fuera de juego previo de Kocsis. Previamente, a los 63′ había anulado
un gol a Villaverde por posición antirreglamentaria.
Opinión
de los protagonistas:
Miguel
Muñoz: «Antes del penalty hubo offside de
Kocsis».
Ljubiša
Broćić: «El gol anulado a Villaverde fue un tanto legítimo, ya que él no estaba
en fuera de juego».
Cada
uno entendió el partido a su manera.
Partido de
vuelta:
Resultados
previos:
CF
Barcelona:
13/11/1960
Jornada 9 Valencia CF –
CF
Barcelona 0-2
20/11/1960
Jornada 10 CF Barcelona – Sevilla
CF 2-2
Real Madrid CF:
13/11/1960
Jornada 9 Real Madrid –
Real Zaragoza 5-1
20/11/1960
Jornada 10 RCD Mallorca – Real
Madrid 1-1
Los dos
equipos mantenían su pulso liguero. Gracias al 2-2 de la ida, ahora el CF
Barcelona tomaba ventaja en las opciones para sacar la eliminatoria adelante.
23 de
noviembre de 1960
Barcelona,
Nuevo estadio del CF Barcelona, 100000 espectadores.
Árbitro:
Reginald Leafe (Inglaterra).
CF
Barcelona, 2; Real Madrid CF, 1.
Goles:
1-0 (33′) Vergés. 2-0 (81′) Evaristo. 2-1 (87′) Canario.
CF
Barcelona: Antonio Ramallets; Fernando Olivella, Jesús Garay, Sigfrido Gracia;
Martín Vergés, Juan Segarra; Laszlo Kubala, Evaristo de Macedo, Sándor Kocsis, Luis Suárez,
Ramón Alberto Villaverde <entrenador: Ljubiša Broćić>.
Real Madrid
CF: José Vicente; Marquitos Alonso,
José Emilio Santamaría, Pedro Casado; José María Vidal, Enrique Pérez «Pachín«; Darcy Silveira «Canario«, Luis Del Sol, Alfredo Di
Stéfano, Ferenc Puskás, Francisco Gento <entrenador: Miguel Muñoz>.
El Real
Madrid jugó uno de sus mejores partidos europeos para caer en Barcelona. Los
locales trabajaron la táctica con rigor y lograron contener el empuje
madridista. Kubala y Ramallets fueron sus dos mejores hombres. Técnicamente fue
un gran partido en el que el equipo azulgrana estuvo muy firme, logró sus dos
goles en sendos saques de esquina y el Real Madrid peleó lo indecible para, al
menos, forzar un partido de desempate. La prensa madrileña señaló directamente
al árbitro que anuló tres goles a los blancos, dos de ellos muy protestados.
Opinión
de los protagonistas:
Ljubiša
Broćić: «El Real Madrid es un equipo grande, tan grande que solo el Barcelona
ha sido capaz de eliminarlo».
Miguel
Muñoz: «Todavía no me explico las causas por las que el árbitro anuló, al
menos, dos de los goles que marcamos».
Reginal
Leafe: «No vacilé un momento en anular los goles porque se consiguieron de
forma ilegal y siempre pité en el preciso momento».
Sobre
esta eliminatoria se ha escrito mucho, aunque casi todo marcado por la
parcialidad de los autores que sin esconder pasiones siempre han barrido para
casa. Lamentablemente no tenemos las imágenes de aquellos partidos para
comprobar el posible fuera de juego de Kocsis o si Vicente cometió la falta
dentro o fuera del área; tampoco tenemos las jugadas polémicas del Camp Nou
para emitir un juicio imparcial… y ni mucho menos tenemos constancia alguna de
las ocultas directrices que recibieron los árbitros ingleses para estos dos
partidos.
Centrados
en esta eliminatoria y con la perspectiva que da la distancia en el tiempo,
solo nos queda señalar que desde el plano deportivo fueron dos encuentros
intensos y muy igualados, con suficientes jugadas difíciles como para que las
decisiones arbitrales fuesen determinantes. Lo cierto es que errores o aciertos,
en esencia da lo mismo, cada jugada solo puede ser juzgada en el mismo momento
en que se produce y por una única persona: solo importa lo que esta persona ve
y entiende lo que ha visto. Querer juzgar la intención con la que el árbitro
juzga puede ser un interesante ejercicio de ominisciencia, especialmente cuando
no hay pruebas que demuestren ni causas ni conclusiones.
Al
margen de la eliminatoria estelar entre los dos rivales españoles, el otro
choque atractivo estuvo entre ingleses y franceses, resuelto a favor de los
debutantes de Burnley. El resto de partidos mostraron una esperada igualdad,
salvo la gran victoria del SL Benfica, que no sufrió en la vuelta gracias al
6-2 de Lisboa, al igual que el AGF Aarhus sobre el Fredrikstad FK noruego.
Eliminado
el campeón, el CF Barcelona recogía el relevo como máximo favorito. De los
demás clasificados el Hamburger SV se prefilaba como posiblemente el rival más
potente, sin dejar fuera al SK Rapid Wien pese a sus apuros para deshacerse del
SC Wismut. El SL Benfica todavía no entraba en la lista de favoritos.
Cuartos de
final> CF Barcelona: DSO Spartak Hradec Králové (Checoslovaquia)
Por
primera vez un equipos español se enfrentaba al representante de
Checoslovaquia. Poco se conocía del Spartak Hradec Králové, sorprendente
campeón de liga checoslovaca tras superar al Slovan de Bratislava y al poderoso
Dukla de Praga en un año en que la disputa por el título estuvo muy igualada.
Partido de
ida:
Resultados
previos:
CF
Barcelona:
22/02/1961
C Ferias 1/8 vta Hibernian Edinburgh – CF
Barcelona 3-2
26/02/1961
Jornada 23 RCD Español – CF
Barcelona 1-2
05/03/1961
Jornada 24 CF Barcelona – Valencia
CF 1-1
Malos
tiempos corrían para el CF Barcelona. Acabó la primera vuelta ya sin opciones
para renovar el triunfo en la liga española, hecho que le costó el puesto a
Ljubiša Broćić, sustituido por su segundo, Enrique Orizaola. No fue suficiente
el cambio porque ni el juego ni las perspectivas que ofrecía el Barça daban pie
al optimismo. Hundido en una crisis institucional, esta eliminatoria se veía
como un posible bálsamo, máxime después de haber caído eliminados en la Copa de
Ferias por el modesto Hibernian de Edimburgo. El equipo checoslovaco se
presentaba sin rodaje tras la pausa invernal y en la zona media de la tabla,
muy lejos de optar a la lucha por el título nacional.
8 de
marzo de 1961
Barcelona,
Nuevo Estadio de CF Barcelona, 70000 espectadores.
Árbitro:
Giuseppe Adami (Italia).
CF
Barcelona, 4; DSO Spartak Hradec Králové, 0.
Goles:
1-0 (11′) Tejada. 2-0 (39′) Evaristo. 3-0 (64′) Tejada. 4-0 (90′) Kubala de
penalty.
CF
Barcelona: Antonio Ramallets; Foncho Rodríguez,
Enrique Gensana, Jesús Garay; Martín Vergés, Juan Segarra; Justo Tejada, Evaristo de Macedo, Laszlo
Kubala, Luis Suárez, Ramón Alberto Villaverde <entrenador: Enrique
Orizaola>.
DSO
Spartak Hradec Králové: Jindřich Jindra; Jiři Kománek, Jiři Hledík, Zdeněk
Pičman; Josef Buranský, Miroslav Michálek; Jiři Cerný, Ladislav Pokorný,
Bedřich Šonka, Zdeněk Zikán, František Malík <entrenador: Jiři Zastera>.
Mientras
en los prolegómenos Luisito Suárez recibía el Balón de Oro de France Football, el campo Kubala tomó el mando del
juego y se bastó para desarbolar todo el sistema defensivo del Spartak. Fue un
partido de constante dominio azulgrana que provocó numerosas situaciones de
gol, de las que transformó cuatro aunque hubiesen podido caer dos o tres más.
Fue una noche festiva que necesitaban todos, público, directiva y jugadores.
Propiamente el Spartak había sido el rival ideal y cumplió con su cometido.
Opinión
de los protagonistas:
Enrique
Orizaola: «Lo más importante es que cuando la gran familia que forma este club
se une el equipo que la representa es invencible».
Jiři
Zastera: «A un equipo como el Barcelona es muy difícil superar la diferencia de
cuatro goles. En el partido de vuelta confí que mi equipo será un rival más
importante».
Partido de
vuelta:
Resultados
previos:
CF
Barcelona:
12/03/1961
Jornada 24 Sevilla CF – CF
Barcelona 0-1
Mientras
el Real Madrid celebraba el título liguero de forma matemática a falta de seis
partidos, en Barcelona llegaba el rumor de una posible oferta del Inter de
Helenio Herrera por Luis Suárez. La cifra ya marcaba los 30 millones de
pesetas. La eliminatoria quedaba en un segundo plano y se miraba con más
interés qué rival podría asaltar a los azulgrana en semifinales: Burnley FC o
Hamburger SV. El partido se jugó en Praga, ya que no suponía excesivos
inconvenientes para la afición del Spartak, ubicado en una pequeña ciudad
próxima a la capital checoslovaca. Con ello se satisfacía la expectación
levantada por la visita del CF Barcelona.
15 de
marzo de 1961
Praga,
estadio de Strahov, 45000 espectadores.
Árbitro:
Concetto Lo Bello (Italia).
DSO
Spartak Hradec Králové, 1; CF Barcelona, 1.
Goles:
0-1 (24′) Suárez. 1-1 (33′) Zikán.
DSO
Spartak Hradec Králové: Milan Paulus; Jiři Kománek, Jiři Hledík, Zdeněk Pičman;
Josef Buranský, Miroslav Michálek; Jiři Cerný, Ladislav Pokorný, Zdeněk Maček,
Zdeněk Zikán, František Malík <entrenador: Jiři Zastera>.
CF
Barcelona: Antonio Ramallets; Foncho Rodríguez,
Enrique Gensana, Jesús Garay; Martín Vergés, Juan Segarra; Justo Tejada,
Enrique Ribelles, Evaristo de
Macedo, Luis Suárez, Ramón Alberto Villaverde <entrenador: Enrique
Orizaola>.
Fue un
partido muy tranquilo para ambos conjuntos porque el 4-0 de la ida ya había
cerrado todas las posibilidades. El Spartak llevó la iniciativa priermo con
fuerza y luego con juego elegante y pausado pero era contenido por la defensa
barcelonista siempre muy ordenada. Suárez abrió el marcador con disparo certero
desde 30 metros que pocos minutos más tarde fue neutralizado por Zikán. Recuperdo
el honor por parte de los locales, la segunda mitad mantuvo las mismas
características, aunque ya sin goles.
Opinión
de los protagonistas:
Jiři
Zastera: «Mis hombres han jugado para ganar el encuentro. Una victoria mínima
hubiera sido un resultado normal».
Enrique
Orizaola: «He supeditado la brillantez a lo práctico. Debíamos limitarnos a
mantener la ventaja adquirida».
Semifinales>
CF Barcelona (España): Hamburger SV (Alemania Occidental)
De los
tres posibles rivales, el Hamburger SV parecía el más difícil. Antes de que los
cuartos de final estuviesen decididos, el cruce había quedado fijado por
sorteo. Los alemanes reunían un excelente plantel donde destacaba un joven
delantero: Uwe Seeler. De nuevo se hablaba de final anticipada.
Partido de
ida:
Resultados
previos:
CF
Barcelona:
19/03/1961
Liga Jornada 26 CF Barcelona – Granada
CF 8-2
26/03/1961
Liga Jornada 27 Real Madrid – CF
Barcelona 3-2
09/04/1961
Liga Jornada 28 CF Barcelona – Real
Zaragoza 0-1
Hamburger SV:
03/04/1961
Oberliga N 17 SV Werder Bremen – Hamburger
SV 2-1
09/04/1961
Oberliga N 28 Hamburger SV – Eintracht
Braunschweig 3-0
16/04/1961
Oberliga N 26 Hamburger SV – Concordia
Hamburg 1-2
La
temporada para el CF Barcelona se estaba haciendo demasiado larga. No pudo dar
la pequeña satisfacción a sus seguidores de vencer en el Bernabeu. Su gran
objetivo estaba en Europa. El Hamburger SV, en cambio, llevaba una campaña
excelente, totalmente destacado en la Oberliga Norte, se podía dar el lujo de
reservar jugadores de cara a su eliminatoria contra el representante español.
12 de
abril de 1961
Barcelona,
Nuevo Estadio del CF Barcelona, 48000 espectadores.
Árbitro:
Lucien van Nuffel (Bélgica).
CF
Barcelona, 1; Hamburger SV, 0.
Gol:
1-0 (46′) Evaristo.
CF
Barcelona: Antonio Ramallets; Foncho Rodríguez,
Enrique Gensana, Sigfrido Gracia; Juan Segarra, Jesús Garay; Ramón Alberto
Villaverde, Evaristo de
Macedo, Laszlo Kubala, Luis Suárez, Zoltán Czibor <entrenador: Enrique
Orizaola>.
Hamburger
SV: Horst Schnoor; Gerhard Krug, Jochen Meinke, Jürgen Kurbjuhn; Jürgen Werner,
Dieter Seeler; Klaus Neisner, Horst Dehn, Uwe Seeler, Klaus Stürmer, Gert
Dörfel <entrenador: Günther Mahlmann>.
Fue un
gran partido con dos maneras de entender el fútbol totalmente opuestas. El
planteamiento de los alemanes fue académico: fuerte línea defensiva para
desplazar el balón con verticalidad sobre sus tres hombres en punta, donde Uwe
Seeler era el estilete. Pero Orizaola fue más comedido y armó con cautela y
precaución su juego. Con ello buscó el desplazamiento del juego a través de un
armado centro del campo con Villaverde. Restaba peso ofensivo y por ello fue
criticado, pero así permitió al CF Barcelona llevar la iniciativa durante todo
el encuentro. No hubo manera de romper los esquemas de ninguno de los dos
conjuntos, porque cuando finalmente se generaba peligro en las áreas, los dos
porteros intervenían con solvencia. Solo hubo un gol, el de Evaristo,
prácticamente en la primera jugada de la segunda parte gracias a un servicio de
Kubala. Con 1-0 la eliminatoria estaba muy abierta.
Opinión
de los protagonistas:
Enrique
Orizaola: «Por lo menos hemos merecido una diferencia de dos goles, ya que
nuestros adversarios poco han hecho para merecer marcar».
Günther
Mahlmann: «Una diferencia de un gol la considero poca diferencia para que no
pueda ser superada».
Partido de
vuelta:
Resultados
previos:
CF
Barcelona:
23/04/1961
Liga Jornada 29 RCD Mallorca – CF
Barcelona 3-1
Hamburger SV:
23/04/1961
Oberliga N 29 Hannover 96 – Hamburger SV 0-2
Se
presentó el C Barcelona en Hamburgo con la sensible baja de Garay que sería
sustituido por Vergés. Suco se presentaba como la otra novedad. Todo el mundo
sabía que el SV Hamburger iba a salir al ataque desde el primer momento.
26 de
abril de 1961
Hamburgo,
Volksparkstadion, 71000 espectadores.
Árbitro:
Gérard Versyp (Bélgica).
Hamburger
SV, 2; CF Barcelona, 1.
Goles:
1-0 (59′) Wulf. 2-0 (68′) Uwe Seeler. 2-1 (90′) Kocsis.
Hamburger
SV: Horst Schnoor; Gerhard Krug, Jochen Meinke, Jürgen Kurbjuhn; Jürgen Werner,
Peter Wulf; Klaus Neisner, Horst Dehn, Uwe Seeler, Klaus Stürmer, Gert Dörfel
<entrenador: Günther Mahlmann>.
CF
Barcelona: Antonio Ramallets; Foncho Rodríguez,
Enrique Gensana, Sigfrido Gracia; Martín Vergés, Juan Segarra; Evaristo de Macedo, Sándor
Kocsis, Laszlo Kubala, Luis Suárez, Andrés Parada «Suco» <entrenador: Enrique Orizaola>.
Fue un
tremendo encuentro copero. El público alemán llenó el campo con calor y mucho
ruido. El SV Hamburger con fuerza y decisión y CF Barceloan con repliegue y
orden. Los ataques alemanes eran contenidos por un Gensana siempre en su
puesto, arropado con Foncho y Gracia para reducir el trabajo para Ramallets.
Kubala no podía superar la línea media local y el juego se volcaba sobre el
área azulgrana. El 0-0 de la primera mitad fue esperanzador, pero se intuía que
la los siguientes 45 minutos iban a ser muy largos. El SV Hamburger mantuvo su
insistencia y obtuvo el 1-0 en un tiro libre antes de cuarto de hora. Cuando
Uwe Seeler, en un tiro con fortuna, levantó el 2-0 dio la impresión de que la
semifinal ya tenía ganador. No quedaba tiempo y el HS Hamburger jugada a
retenerel balón, entonces Suárez por la derecha se hace con un balón lo cruza
hacia Evaristo que, al ver la llegada desde atrás de Kocsis, se aparta y deja
al húngaro marcar el gol que igualaba la eliminatoria. El Barça se había salvado en la
última jugada.
Opiniones
de los protagonistas:
Günther
Mahlmann: «El 2 a 1 lo considero injusto y vergonzoso. El Barcelona ha marcado cuando
ya había pasado el minuto 90».
Enrique
Orizaola: «El resultado en modo alguno refleja como ha rodado el balón sobre el
campo ya que las mejores jugadas y el mayor peligro siempre na cieron en los
jugadores del Barcelona».
Partido de
desempate:
Resultados
previos:
CF
Barcelona:
30/04/1961
Liga Jornada 30 CF Barcelona – Real
Oviedo 3-5
Hamburger SV:
30/04/1961
Oberliga N 30 Hamburger SV – VfL Osnabrück no se jugó
La
jornada liguera previa al desempate explica la importancia que ambos equipos le
daban a la Copa de Europa. En CF Barcelona sacó la reserva y le costó el tercer
puesto y pudo quedar quinto si el Valencia hubiese empatado en Elche. El Oviedo
se salvó gracias a ello. Mas descarado fue el Hamburger SV, ya campeón de la
Oberliga Norte y clasificado para la fase final del campeonato alemán, que
prefirió no jugar, y dar su último partido por perdido y tener dos puntos menos
por penalización.
3 de
mayo de 1961
Bruselas,
estadio de Heysel, 44000 espectadores.
Árbitro:
Tage Florence Sørensen (Dinamarca).
CF
Barcelona, 1; Hamburg SV, 0.
Gol:
1-0 (43′) Evaristo.
CF
Barcelona: Antonio Ramallets; Foncho Rodríguez,
Enrique Gensana, Sigfrido Gracia; Martín Vergés, Juan Segarra; Laszlo Kubala,
Sándor Kocsis, Evaristo de
Macedo, Luis Suárez, Zoltán Czibor <entrenador: Enrique Orizaola>.
Hamburger
SV: Horst Schnoor; Gerhard Krug, Jochen Meinke, Jürgen Kurbjuhn; Jürgen Werner,
Horst Dehn; Klaus Neisner, Uwe Seeler, Peter Wulf, Klaus Stürmer, Gert Dörfel
<entrenador: Günther Mahlmann>.
Günter
Mahlmann desplegó su equipo con la idea de sorprender al CF Barcelona. Por eso
adelantó a Wulf, para entretener a Gensana y retrasó a Uwe Seeler y hacerle
llegar al área rival más suelto. Y le salió mal, porque el equipo azulgrana se
mantuvo firme. En cambio, Oriazola despistó a sus rivales no en la alineación
en sí, sino en las posiciones intercambiadas de sus delanteros. Y así fue, los
húngaros del CF Barcelona se vieron con más terreno y sus combinaciones
pudieron ser más imaginativas. Y así llegó el único gol, en una jugada en que
intervinieron Kocsis y Czibor, que acaba rechazando el portero y Evaristo, de
delantero centro, sentencia a puerta vacía. Como era de esperar, la segunda
parte vio el empuje de los alemanes, sin efectividad, que acabaron agotándose
físicamente al ver que la línea defensiva del CF Barcelona no se descomponía.
Opiniones
de los protagonistas:
Günther
Mahlmann: «La suerte ayudo al Barcelona en Hamburgo, y aquí, nosotros tampo
hemos estado afortunados».
Enrique
Orizaola: «La clave ha estado en que Suárez ha jugado en el centro del campo y
Kubala de extremo derecho, para quenuestros desplazamientos fuesen mñas
prácticos».
|
Resultados – Semifinales |
ida |
vta |
tot |
|
|
SL Benfica Lisboa (Portugal) – SK Rapid Wien (Austria) |
3-0 |
1-1 |
4-1 |
|
|
CF Barcelona (España) – Hamburger SV (Alemania
Occidental) |
1-0 |
1-2 |
2-2 |
|
|
Desempate |
|
|||
|
CF Barcelona (España) – Hamburger SV (Alemania
Occidental) |
1-0 |
|||
La
presunta final anticipada necesitó del desempate para resolverse. En la otra,
en cambio, el SL Benfica confirmó su extraordinaria capacidad goleadora y
superó a los campeones autriacos gracias a su contundente 3-0 de la ida.
Final>
CF Barcelona: SL Benfica Lisboa (Portugal)
El CF
Barcelona había logrado alcanzar la final tras un año bastante complicado. Su
marcha en el Campeonato Nacional de Liga había sido totalmente un fracaso que
el público no acababa de digerir. Por eso, un triunfo en la Copa de Europa se
había convertido casi en una exigencia. Con este ambiente en cierta medida se
había menospreciado al rival, el SL Benfica, que con mucho menos ruido, había
ido superando a sus rivales a base de un juego fuerte y dinámico, especialmente
en Lisboa.
Partido:
Resultados
previos:
CF
Barcelona:
11/05/1961
Copa 1/16 vta Real
Gijón – CF
Barcelona 2-4
21/05/1961
Copa 1/8
ida CF
Barcelona – RCD Español 2-3
27/05/1961
Copa 1/8
vta RCD
Español – CF
Barcelona 2-1
SL Benfica:
23/04/1961
Liga Jornada 23 SL Benfica – SC
Braga 7-1
30/04/1961
Liga Jornada 24 FC Porto – SL
Benfica 3-2
14/05/1961
Liga Jornada 25 SL Benfica –
Sporting
Covilhã 8-0
28/05/1961
Liga Jornada 26 Os Belenenses –
SL Benfica suspendido
El CF
Barcelona había rematado su temporada a nivel nacional cayendo en la Copa del
Generalísimo ante su eterno rival con el que perdió los dos partidos. Solo
quedaba Berna. El SL Benfica llegaba con una grandísima ilusión, despues de
renovar su título en el campeonato portugués. Debido a su desplazamiento a
Berna se suspendió el intrascendente partido que correspondía a la última
jornada. Con todo, por experiencia y trayectoria, el favorito era el CF
Barcelona.
31 de
mayo de 1961
Berna,
estadio de Wankdorf, 26700 espectadores.
Árbitro:
Gottfried Dienst (Suiza).
SL Benfica
Lisboa, 3; CF Barcelona, 2.
Goles:
0-1 (20′) Kocsis. 1-1 (30′) Aguas. 2-1 (32′) Gensana en propia meta. 3-1 (55′)
Coluna. 3-2 (75′) Czibor.
SL
Benfica Lisboa: Alberto Costa Pereira; Mário João, Germano Figueiredo, Ângelo Martins; José António
Neto, Fernando Cruz; José
Augusto Pinto, Joaquim Santana, José Aguas, Mário Coluna,
Domiciano Cavém <entrenador Béla Guttmann>.
CF
Barcelona: Antonio Ramallets; Foncho Rodríguez,
Enrique Gensana, Sigfrido Gracia; Martín Vergés, Jesús Garay; Laszlo Kubala,
Sándor Kocsis, Evaristo de
Macedo, Luis Suárez, Zoltán Czibor <entrenador: Enrique Orizaola>.
Fue un
partido totalmente desafortunado para el CF Barcelona, que se mostró superior a
su rival en casi todas las fases del partido. Frente al entusiasmo benfiquista
se alineaba la mejor técnica barcelonista. Con un comienzo de alternativas, la
delantera azulgrana se mostró mucho más peligrosa y así Kocsis aprovechaba de
cabeza un servicio perfecto de Luis Suárez. Parecía que llegaría el 2-0 pero en
menos de tres minutos el SL Benfica dio la vuelta al marcador: primero por un
fallo defensivo en cadena, con despiste final entre Ramallets y Gensana y
después el propio Gensana sorprendió en una cesión sobre su portero quien
sacando el balón desde la raya dio en el poste, suficiente para que el árbitro
concediese el gol. Antes del descanso ya tuvo el CF Barcelona una gran
oportunidad, pero sería en la segunda mitad cuando acrecentó su dominio hasta
la desesperación. Y desesperante fue que Coluna marcara el 3-1 desde lejos. A
partir de entonces el CF Barcelona se volcó, un tiro de Kubala fue de palo a
palo y regresó al campo, hubo tres postes más, un balón despejado desde la
línea y tan solo un gol. Insuficiente. Portugal se apuntaba su primera Copa de
Europa.
Opiniones
de los protagonistas:
Béla
Guttmann: «Los contraataques de nuestro equipo han sido rápidos y efectivos. No
haberse rendido al empuje del Barcelona ha sido la base de nuestro triunfo».
Enrique
Orizaola: «El Barcelona jugó infinitamente mejor en todos los sentidos. Hay que
cargar en el debe del árbitro parte de la culpa por la derrota».
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Resultados – Final |
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SL Benfica Lisboa (Portugal) – CF Barcelona (España) |
3-2 |
Epílogo
Un triunfo azulgrana en Berna hubiese
cambiado parte de la historia, porque la derrota sirvió para que el club
entrase en crisis muy profunda. Luis Suárez, el mejor jugador español y de
Europa del momento marchó a Italia.
EL PARTIDO
La final tuvo lugar el 31 de mayo, en Berna, Suíza en el
Wankdorfstadion ante 33.000 espectadores. El conjunto portugués ya había
participado anteriormente, en la 1957-1958, siendo el primer club de su país
que lo hacía y siendo eliminado en la primera ronda por el Sevilla por un total
de 3-1. Era el gran club de Portugal, con un estadio que tenía una capacidad de
80.000 espectadores, y que había logrado varios dobletes de Liga y Copa en la
década de los 50. Sin embargo, a pesar de lo que se cree, Eusebio aún era
demasiado imberbe en esta temporada, estando en el equipo pero sin apenas
presencia en el once titular, algo que si tendría y de que forma, en la
temporada siguiente. Quien si tenía importancia en el conjunto era Béla
Guttman, el entrenador mas importante de la historia del club, siendo el único que conseguiría ganar dos Copas de Europa con
el conjunto lisboeta, a pesar de haber llegado a cinco finales más sin él.
El Barça, para intentar ganar la Primera, jugó con
Ramallets (1) en la portería; una defensa de dos con Foncho (2) en el costado
derecho y Gracia (4) en el izquierdo; una línea de tres formada por Gensana
(3), Vergés (5) y Garay (6); y arriba los 5 talentos: Luis Suárez (10) y Kocsis
(8) un poco por detrás, Kubala (7) en la derecha, Evaristo (9) en el centro y
Czibor (11) en la izquierda. Además, estos son los únicos once jugadores que
jugaron por el conjunto catalán ya que por aquel entonces aún no estaban
presentes en el fútbol las sustituciones.
Estamos hablando de un partido de hace mas de 50 años,
por lo que es obvio que el fútbol cambio muchísimo, y el Barcelona también. Aún
falta mucho tiempo para el juego de posición y el juego de posesión que tanta
fortuna harán en el conjunto catalán. El objetivo es llevar el balón a la frontal
lo antes posible. Por eso mismo, no hay mecanismos de salida elaborados, todos
los saques de puerta son puestos en largo por Ramallets, o bien en corto a un
defensa para que este se la devuelva, pueda cogerla y sacar en alto. Hay que
recordar que por aquel entonces la cesión también estaba permitida, lo que era
un elemento muy importante para estos inicios de jugada, y también para una
acción defensiva ya que casi todas acababan con intercepción del defensa para
el portero y éste cogerla y volver a empezar. Por otro lado, las pocas veces
que el Barça inició jugada tocada desde atrás, la salida empezó por medio del
4, el defensa zurdo Gracia.
Tampoco podemos entender el fútbol dividido en las 4
fases del juego que existen hoy en día: ataque posicional, transición ofensiva,
transición defensiva y defensa posicional. Los partidos en realidad eran corre
calles, con conducciones larguísimas y con la continua sensación de estar roto.
Precisamente por esto, la brillantez técnica era fundamental, para poder hilar
estas conducciones, tener dominio y llegar a la frontal lo antes posible.
Bueno, para eso y para poder domar el esférico, mucho menos perfecto y mas
pesado que en la actualidad lo que daba lugar a continuas imprecisiones y
pérdidas que ocasionaban contras peligrosas.
El Barça desde un primer momento fue dominante en el
partido. A penas sufrió en defensa durante la media hora inicial. Foncho y
Gracia, a pesar de ser los únicos defensas solo se encargaban de sus sectores
laterales, mientras que el carril central era administrado anárquicamente por
la línea de 3 posterior, Gensana, Vergés y Garay, lo que ocasionaba
desbarajustes sobre todo al no seguir una marca, muchas veces por dejadez. Pero
esto en la primera media hora no se vio. El conjunto catalán fue dueño y señor
del encuentro gozando de múltiples ocasiones claras, contando entre ellas dos
quitadas bajo palos. Posiblemente en estos minutos iniciales el mejor del
partido fue Luis Suárez, con un fútbol bastante moderno que además recuerda al
de Iniesta: actuando en el sector izquierdo aunque con muchísima libertad para
aparecer donde quiera, conducciones largas y llevando el balón desde el centro
del campo a la frontal. Además, también cuenta con un extremo abierto, Czibor,
pegado a la zurda. Entre los dos, causaban las mayores jugadas de peligro de un
Barça que actuaba más por el sector izquierdo. En el derecho, un Kubala al
final de su carrera, contaba con menos presencia y continuidad en la jugada a
pesar de mostrar en cada toque el fútbol que llevaba dentro. Además, su
posición tampoco era fija, bajando muchas veces a ayudar o con una tendencia
más interior, siendo en estas su posición ocupada por Luis Suárez, o por
Evaristo que caía a banda y Kocsis se ocupaba del carril central. Precisamente
Evaristo, héroe en muchos momentos de la competición, jugó un partido mediocre,
especialmente en estos minutos, lo que impidió que el Barça incluso pudiera
sentenciar el partido.
Pero el conjunto catalán estaba siendo muy superior y se
tradujo en el gol de Kocsis a los 20 minutos. Esto, no cambió nada en el juego,
ya que la sensación de partido roto era perenne. El Barça siguió dominando y
teniendo ocasiones gracias a que llevaba el balón a ¾ con facilidad y allí el
Benfica tampoco presionaba. Esta es otra constante de esta época: en campo
propio apenas había presión por parte del contrario, pero en campo contrario
según te acercabas al área rival, aunque ésta aumentaba, tampoco era ni mucho
menos asfixiante, algo que teniendo en cuenta lo largos que eran los equipos en
aquella época, aún aumentaba mas la sensación de peligro continuo.
El Barça pues, seguía dominante, hasta que se llegó a esa
media hora de juego y todo se truncó. Primero con un gol de José Aguias tras
una posesión larga del conjunto lisboeta, continuado por un segundo gol dos
minutos después, tras un mal despeje de Gracia hacia su propia portería,
fallando ahí un Ramallets en la cuesta abajo de su carrera, que se metería el
gol en propia puerta. El Barça se ponía detrás en el marcado, nunca más se pondría
delante.
El Benfica, a partir de este momento se hizo con el
partido, dominando con posesiones algo más largas pero sin crear peligro, y
tras fallar otra ocasión clarísima el Barça, en pies de Kocsis, el partido fue
al descanso. Tras la reanudación, la cosa se pondría peor con un gran gol de
Coluna desde fuera del área en una jugada que el mismo inició, y que además
refrendó más el dominio del balón y del tiempo por parte del conjunto de
Lisboa.
Todo lo que ocurrió a continuación es lo que ha convertido
a esta final en mítica. El Barça probó cosas nuevas para poder salvar una copa
que se perdía. El principal movimiento fue que Kubala abandonó la banda
derecha, retrasando y centrando su posición, en un ejemplo de su grandeza, y
Czibor pasaría al costado derecho, sobre todo para aprovechar su espectacular
zurda. Desde aquí crecería, siendo el mejor en esta franja del partido. A
partir de este momento, los culés vuelven a dominar el partido de forma
aplastante y llega el primer palo, de Kocsis. La cosa no quedaría aquí y en la
siguiente jugada, en un balón colgado en la frontal y dejado de cara a Kubala,
su tiro desde fuera del área dio en el palo derecho del portero… ¡y después en
el izquierdo! ante un desesperado Evaristo que ya lo estaba celebrando.
El Barça siguió empujando, y así llegó el 3-2 con un
zurdazo de Czibor, que de haber supuesto la victoria para su equipo seguramente
sería considerado uno de los mejores goles de la historia de finales de Copa de
Europa. A este gol le siguieron más jugadas de peligro del Barça, con un Luis
Suárez acostado en la derecha conduciendo el juego por ahí y haciendo mucho
daño. Así llegó el último palo, de Czibor, cuando el portero ya no podía hacer
nada, y varias ocasiones muy claras. A pesar de alguna contra del Benfica con
el Fútbol Club Barcelona ya descaradamente ofensivo, fue un monólogo de media
hora por parte de los culés. Pero no cayó el 3º y la Copa de Europa por primera
vez viajaba un país distinto de España. El Benfica era campeón.
LO QUE VINO DESPUÉS
Las consecuencias de esta derrota fueron múltiples y muy
profundas. Aunque esta competición no era lo que es hoy en día, ya tenía la
consideración del gran torneo europeo, aparte de favorecer una
retroalimentación de gloria, dinero y llamamiento para grandes clubes que
favorecía su propia consolidación. Eso le pasó al Real Madrid durante su lustro
glorioso, y también al Benfica, que volvería el año siguiente a ganar la
competición ya con Eusebio como su gran estrella, además de todas las Ligas
portuguesas entre el 62 y el 69.
El Barcelona, por su parte, se adentró en una profunda
renovación y crisis. Luis Suárez, que por aquel entonces ya era la principal
estrella culé, además del mejor jugador de Europa pues ganó el Balón de Oro esa
misma temporada, se fue al año siguiente al Inter de Milan de Helenio Herrera
tras el traspaso récord de 25 millones de pesetas. No será el único que se vaya
a otro club ya que Czibor se irá al Espanyol. Además, dos símbolos como Kubala
y Ramallets que habían dado su último canto de cisne se retiran este mismo año.
De los jugadores rutilantes que tenía el Barça este año solo siguieron Kocsis,
que ofreció su mejor versión al año siguiente y se retiraría en el club catalán
en 1965, y Evaristo que continuó un año más, para irse después… al Real Madrid.
El Barça entró en un nuevo caminar en el desierto, en el cual tardaría 14 años en ganar la Liga, ganando en todo este tiempo solo dos Copas y dos Copas de Feria. Habría que esperar a la llegada del Profeta para que el equipo empezase a recuperarse.


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